¿En qué piensan los bebés?

Desde que nacen, los bebés experimentan sensaciones que les hacen reaccionar de una manera u otra pero hasta que no aprenden a hablar es toda una incógnita para los padres saber qué están pensando porque ríen sin motivo aparente o porque lanzan su peluche contra el suelo una y otra vez.

Durante la infancia, los pensamientos de los bebés no son  como en el adulto, ya que su mente se sigue desarrollando hasta pasados los seis años: durante la infancia el 90% de las conexiones neuronales se produce antes de los tres años, el 10% restante entre los tres y los seis.

Los bebés piensan desde que nacen. Esos primeros pensamientos, llamados protopensamientos, se basan en sensaciones ya que los niños tan pequeños no tienen la capacidad de concretar todo eso que perciben en palabras o imágenes. La mente de los niños es sensible a lo que les rodea pero no consciente, aún no puede razonar ni memorizar como un adulto. Esas primeras ideas que surgen en la cabeza del pequeño se vinculan a experiencias corporales: hambre, frío, comodidad, sueño…

La habilidad mental de los bebés aumenta con la estimulación de los sentidos y experiencias que vive su cuerpo. A medida que va descubriendo el mundo, esas experiencias vividas irán aumentando.

A partir del año de vida, el pequeño irá adquiriendo la habilidad del habla. Conforme vaya ampliando su lenguaje, empezarán las conexiones neuronales entre palabras y objetos. Empieza a investigar las relaciones de causa-efecto de sus acciones y empieza a actuar de  manera intencional. Tira los juguetes una y otra vez al suelo para observar cómo caen y agita su sonajero para escuchar qué ruido hace; son conductas que implican una acción que ya reconoce y las repite una y otra vez para comprobar que sigue ocurriendo lo mismo.

Artículos relacionados